PEQUEÑAS PINCELADAS DE LA HISTORIA DE CONSELL
La intensa ocupación humana que se ha dado en el término municipal de Consell a lo largo de la historia explica que sean contados los yacimientos arqueológicos. Los vestigios que han llegado hasta la actualidad son más bien escasos y están muy deteriorados como consecuencia de las tareas agrícolas, de las obras, tanto públicas como privadas, o de la erosión. En la Carta Arqueológica realizada por la Consejería de Educación y Cultura hay catalogados cinco yacimientos, dos situados en la posesión de Masnou y los restantes en Son Codillo, Son Pontiró y se Velar. Salvo los hallazgos y las construcciones conservadas en Masnou, el resto de yacimientos mencionados se reducen a la presencia de cerámica en superficie.
El 123 aC, las tropas de Cecilio Metelo conquistaron las IIES Baleares y las incorporaron a la República Romana. En el caso de Consejo y del área del Raiguer, la continuidad de poblamiento es corroborada por el hallazgo de restos de cerámica de la época de la dominací romana.
No se dispone de mucha información referida al Consejo durante el tiempo de la dominación islamica (903-1229). Se sabe que era una alquería que pertenecía al juz 'de Qanarusha, circunscripción administrativa que englobaba, además de Consejo, los actuales términos de Alaró, Binissalem, Costitx, Lloseta, Santa Maria, Santa Eugenia y Sencelles. La tribu bereber de los zanata era la que habitaba Qanarusha. Sin embargo, seguramente habría otros grupos tribales que poblaban según se desprende de la etimología de Qanarusha. Nombre derivado de I'arab qanat al-'arusa que significa 'la fuente de mina de los Banu' Arus '. Los Banu 'Arus eran un grupo, también bereber, que se estableció en el Pla de Mallorca. El Libro del reparto de Mallorca (1232), constan las alquerías de Consejo, escrito Conxel y de 10 yugadas de extensión (11 3,64 ha), y de Jarfa, que corresponde a Masnou.
En cuanto a los restos arqueológicos musulmanas, a la posesión de Masnou se conserva un sistema de captación de agua, integrado por diferentes elementos constructivos, como un pozo, un qanat, una acequia, de trazado fósil medieval, y un lavadero. En la actualidad, estos vestigios forman el yacimiento arqueológico más relevante del municipio.
Sobre la conquista cristiana (1229-1232), hay que decir que las tropas catalano-aragoneses controlaron la región de Consejo, como todo el pie meridional de la sierra de Tramuntana, antes de la conquista de la Ciudad de Mallorca, el 31 diciembre de 1229. Una vez consolidado el dominio cristiano sobre el isla, se llevó a cabo el reparto del territorio mallorquín entre los participantes en la conquista. La isla se dividió entre la parte del rey y los principales señores. La mayoría de los señores y también el rey cedieron parte de sus dominios en feudo a otros señores menos importantes y se crearon, así, las caballerías. Como consecuencia del reparto de Mallorca el distrito de Canarossa-denominación catalana del juz 'de Qanarusha-correspondió a Garsenda, viuda de Guillem de Montcada, vizconde de Bearn, ya su hijo Gastón.
La alquería de Alaró, seguramente por la riqueza de agua-el aprovechamiento e importancia de la que ya se remonta a la época islámica-y el valor defensivo, creció de forma considerable y se convirtió en el centro administrativo y religioso de toda la comarca. Con las Ordenanzas de Jaime II (1 300), creadas para reordenar el territorio con la finalidad de promover el crecimiento poblacional y económico de Mallorca, el nuevo núcleo de población de Alaró recibió el título de villa, mientras que el Consejo adquirió la categoría de lugar, con dependencia administrativa de la villa vecina a hasta 1925
En la primera mitad del siglo XIV, es consignado un pequeño núcleo de casas de Consejo, donde actualmente está la villa y junto al camino de Palma-Inca. Durante este período se hicieron numerosas parcelaciones, con la consiguiente llegada de colonos, que, seguramente, debieron favorecer el crecimiento tanto de la población como del incipiente núcleo. Por otra parte, el Consejo se vio fuertemente afectado por la peste negra del 1 348.
El siglo XVII, se caracteriza en Mallorca por la penuria económica debido al estancamiento de la producción agraria y de la parada del crecimiento demográfico. Consejo, hay constancia del investigador y erudito Furió: "Consejo fue uno pueblos de la isla que más sufrió la peste bubónica del año 1652. Destacar que en el siglo XVIII se produjo un pequeño crecimiento poblacional.
Durante el siglo XIX, Consejo experimenta un proceso de crecimiento demográfico y urbanístico que posibilita las transformaciones socio-económicas del final de la centuria. La población pasa de 825 habitantes (1840), a 1.012 (1860) y 1.324 (1910). Este crecimiento demográfico permitió que el núcleo urbano se expandiera de forma considerable, básicamente a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Sin embargo, la población de Consejo se vio afectada, entre 1860 y 1910, por la crisis demográfica y la gran emigración Y - sobre todo hacia América del sur-de resultas de la crisis agraria, producida por el hundimiento del mercado del vino, y el declive causado por la pérdida de las colonias españolas.
Buena parte de la vida social de Consejo, desde la segunda mitad del s. XIX y hasta 1936, estuvo muy ligada a los sectores sociales emergentes: los pequeños propietarios y los trabajadores del calzado.
El contexto político de la II República propició la vinculación de buena parte de la población en torno a las organizaciones políticas y sociales de ideología diversa. Los sectores de izquierdas y obreristas aglutinaron en torno a la sociedad obrera El Producto del Trabajo, las Juventudes Socialistas y la Izquierda Republicana Balear. Los sectores conservadores se concentraron en torno al movimiento católico local que se concreta, durante estos años, en el Centro Cultural y la Asociación Católica de Padres de Familia.
La Guerra Civil y el Franquismo cortaron el importante dinamismo político y societario de la Segunda República. La represión conlleva la detención de 19 personas, 12 hombres y 7 mujeres, 18 de las cuales fueron condenadas a muerte. Finalmente, fueron ejecutadas 5, entre ellas el alcalde, Josep Piza Moya Pisanet.
La vida social y cultural en lIarg los años 40 y 50 quedó reducida a / s deportes - creación del Club Deportivo Consejo y del Club Ciclista Consejo (1940) - ya las actividades de la Parroquia. Las cuatro ramas de Acción Católica - chicas, jóvenes, mujeres y hombres-fomentaron básicamente el teatro, la acción formativa y de apostolado.
Durante los años ochenta se produjo una revitalización de la vida política local en cuanto a la aparición de divergentes tendencias políticas. Las elecciones locales del 3 de abril de 1979 dieron la victoria a una candidatura independiente de carácter progresista y alcanzó la alcaldía Guillem Gelabert Poi - Rollet. Esta candidatura había recibido el apoyo mayoritario de los antiguos republicanos de izquierdas represaliados en 1936. Los sectores conservadores, por su parte, apoyaron a la agrupación de la Unión de Centro Democrático UCD. En las elecciones locales de 1983 gana la candidatura encabezada por Joan Bibiloni Fiol-Mena Arte-de Alianza Popular. Desde entonces, Juan Bibiloni, por el Partido Popular, ocupa la alcaldía.
A lo largo de las seis legislaturas democráticas, se ha provisto la villa de la infraestructura municipal básica, como la dotación de agua corriente y alcantarillado, el sondeo del pozo de Son Palou, la creación del Centro Cultural, la biblioteca, campo municipal de deportes ...
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